Tú sabes lo que hay que hacer

Podemos preguntarnos: qué herramientas tenemos? Con qué podemos contar? Puedes contar contigo. Créeme, tú eres tu mejor aliad@. Tú sabes quién eres, incluso cuando a veces todo está borroso y cometes errores o parece que te estás yendo por las ramas, sólo ve más profundo. TÚ SABES QUIÉN ERES. TÚ SABES LO QUE HAY QUE HACER.

Patti Smith

Punto. Sin excusas, sin dudas: dentro de ti hay una certeza, un peso (en el buen sentido de la palabra), una voz si quieres, que sabe exactamente lo que tienes que hacer en cada momento. Aprender a confiar en esa brújula interna a pesar del ruido exterior de consejos, opiniones y críticas es la clave para vivir una vida coherente.

Y con coherente me refiero a que hay una manera de vivir que no entra en conflicto con tu esencia, que no te obliga a cambiar, a redibujarte, para encajar. Una vida entendida como un viaje único e irrepetible.

Y, como en cualquier viaje, necesitas una brújula, necesitas una luz. Algo que te marque el norte. Esa es la certeza de la que hablo.

Desgraciadamente, vivimos en una sociedad que no tiene mucho interés en que las personas sigan el camino que les dicta su corazón. Desde la infancia nos dirigen, nos enseñan las normas, nos aconsejan y nos moldean. La familia, la escuela, los medios de comunicación… actúan como altavoces que nos saturan con un discurso estridente cuyo mensaje central es que hay un camino establecido y es deseable que lo sigas, por tu propio bien.

Todas esas voces comienzan a vivir dentro de nuestras cabezas; se convierten en miedos, en culpa y en frustraciones que van acallando la tenue voz interior.

Hasta que dejamos de hacerle caso.

Afinando la brújula

 

La buena noticia es que podemos volver a oírla alto y claro, con un poco de práctica y sobre todo, confiando en que sabemos mejor que nadie lo que necesitamos.

Tú, y sólo tú, sabes lo que hay que hacer.

Una vez que aceptes la responsabilidad de seguir a tu intuición, empezarás a sentirla con más fuerza (sólo necesitaba un poco de cariño). Y digo sentir porque raramente oirás una voz tal y como oímos a nuestros miedos o a nuestra autocrítica. Más bien es un saber difícil de explicar: sabes y punto.

Una manera muy eficaz de volver a conectar con nuestra certeza interior es a través de la sensación de bienestar o malestar, sobre todo cuando tomamos una decisión. Si quieres saber qué opción debes escoger, observa tu reacción interior en el momento de decidir algo: si has elegido algo que no te conviene (y créeme, tu intuición lo sabe mejor), sentirás malestar y desgana, te pillarás convenciéndote y justificándote, a lo mejor incluso te sentirás triste.

Si, por el contrario, tienes una sensación de alivio y de motivación, la elección es coherente y positiva: no dudes más.

También puede ocurrir que no sientas nada, sobre todo al principio. No pasa nada: te aseguro que si te observas, siempre podrás sentir el malestar cuando se presente.

Te invito a probarlo. Decide ahora mismo que tú sabes mejor que nadie lo que tienes que hacer. Y comienza a confiar en tu indicador interno de bienestar y malestar. Y hazte un favor: si sientes que una elección no es la conveniente, cambia de inmediato: no sabes de qué males te estarás librando.

Vivir siguiendo la certeza interna no es fácil: rompe con todos nuestros esquemas y planes. En vez de luchar (contigo o con el mundo), se trata de rendirse. Muchas veces no habrá palabras para explicar por qué haces esto o lo otro: tú sólo sabes que tienes que ir hacia el norte porque tu brújula así lo comanda.

Mi cabeza siempre está llena de ideas y mi camino es seguir a mi corazón. He pintado desde que soy pequeña, aunque pasé muchos años dedicándome a otras cosas. Retomar la creación artística ha sido como volver a casa; una casa a la que te invito. Además del arte, me apasiona la creatividad como objeto de observación, y he dedicado mucho tiempo a entender los ciclos creativos, así como los bloqueos y las creencias que nos limitan. Ahora comparto mis ideas en los talleres que imparto. La coherencia es otra de las cosas que tengo siempre presente. La coherencia entendida como el valor de vivir acorde con mis propios valores, de tener una voz particular, de permitirme en vez de obligarme. Además de aplicarme el cuento y contar mi experiencia en mi blog, ayudo a otras personas a encontrar un camino coherente con ellas mismas en sus empresas y en su día a día.

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