No todos los que vagan están perdidos

Esta frase de J.R. Tolkien me resuena en la cabeza los últimos días. Y es que he tenido la rutinaria conversación con un familiar muy apenado por verme “tan perdida”, incapaz de “sentar cabeza” y de “encontrar mi camino”.

Este tipo de comentarios me dejan muy triste, sobre todo porque me cuesta mucho explicar cómo estoy a una persona que sé que no me va a entender. ¿Cómo podría? Hubo otros momentos de mi vida, cuando tenía mi empresa por ejemplo, en los que tuve un descanso de este tipo de conversaciones. Todo el mundo, yo incluida, estaba feliz porque yo lo había encontrado, estaba encaminada y con un proyecto vital convincente. Además, tenía novio, vivíamos juntos… parecía que podían relajarse.

Por supuesto, llegó el momento en que aquello dejó de tener sentido para mí y me lancé a una nueva búsqueda, que implicó, para “empeorar” las cosas, dejar Sevilla, la ciudad en la que había vivido los últimos ocho años, mudarme a Lisboa y luego a Madrid.

Y, de nuevo, comenzaron las lamentaciones. Familiares que sufrían por verme “tan perdida”. Y yo estoy TAN harta de esa historia.

Porque, si lo piensas bien, todo se reduce a que ell@s creen que su camino, el de la mayoría, es el correcto. Incluso personas que se olvidaron de sus sueños por hacer lo que otros esperaban de ellas, sienten pena por tu supuesta perdición vital. Sienten pena porque no puedas ser normal, aunque sea un poquito. Se preocupan de si te educaron bien. Se preguntan dónde han fallado.

La respuesta está debajo de sus narices, pero no la ven: y es que, de fallar, lo hacen con cada uno de esos comentarios que te recuerdan que eres un bicho raro. Y si ya es difícil aceptarte tal y como eres y convencerte de que no tienes ningún defecto de fábrica (bueno, todos tenemos alguno, pero no me refiero a eso), estos comentarios te devuelven una y otra vez a la pregunta “¿Qué me pasa?”.

Sentir que decepcionas

¿Recuerdas los chistes que se suelen hacer sobre el hecho de decir a tus padres que vas a estudiar bellas artes (teatro, filosofía, etc.)? Les rompes el corazón: “¡Oh, no!, ¿porqué nos haces esto? ¡Cualquier cosa menos artes! ¡Te vas a morir de hambre!”.

Bueno, pues las criaturas multipotenciales tenemos muchas probabilidades de ser multidecepcionantes para nuestras familias. Y es que queremos ser artistas y cuando ya todo el mundo se ha hecho a la idea, cambiamos a música y después a física cuántica. No, de verdad, nuestras familias no ganan para disgustos.

Por supuesto que no todos lo casos son así ni mucho menos, pero la sensación de no encajar, de tener que justificar tus decisiones o de ser “especial”, es generalizada… y claro que los peores comentarios son los que nos dirigimos a nosotr@s mism@s.

Explicar lo inexplicable

Esta es la parte más difícil. Seguramente siempre has tenido la sensación de que hablas un idioma distinto al de tu familia (a no ser que haya alguna persona multipotencial en ella), pero al ser sólo tú, es imposible validarlo y explicarlo. Y es que son dos formas de ver el mundo distintas: nuestro cerebro funciona de otra manera, nuestros valores están afinados en otra clave, nuestra curiosidad y motivación tienen otros patrones.

¿Cómo puede explicar un@ compositor@ lo que siente al imaginar la música? La necesidad de soledad, de cambio, de búsqueda que es imprescindible para una vida creativa. ¿Cómo explicar el hastío que sientes cuando ya has aprendido lo que querías de una cosa, pero por alguna razón tienes que seguir haciéndola? Es casi físico, puedes sentir tu ser en huelga.

Y, claro, los peores comentarios son los que nos dirigimos a nosotr@s mism@s…

Cómo sé que tú también sientes esa incapacidad de explicar lo que ocurre en tu interior y lo frustrantes que son los comentarios que te instan a cambiar, he imaginado el mundo del revés y he escrito este manual: “Supera la prisión de una sola pasión”.

Espero que te guste y te sirva para empoderarte.

Y ahora, cuéntame tu experiencia con los comentarios de personas cercanas y con la sensación de ser un@ multidecepcionante. ¿O quizás fue todo lo contrario y siempre has encontrado apoyo y comprensión?

¡Hasta pronto!

Mi cabeza siempre está llena de ideas y mi camino es seguir a mi corazón. He pintado desde que soy pequeña, aunque pasé muchos años dedicándome a otras cosas. Retomar la creación artística ha sido como volver a casa; una casa a la que te invito. Además del arte, me apasiona la creatividad como objeto de observación, y he dedicado mucho tiempo a entender los ciclos creativos, así como los bloqueos y las creencias que nos limitan. Ahora comparto mis ideas en los talleres que imparto. La coherencia es otra de las cosas que tengo siempre presente. La coherencia entendida como el valor de vivir acorde con mis propios valores, de tener una voz particular, de permitirme en vez de obligarme. Además de aplicarme el cuento y contar mi experiencia en mi blog, ayudo a otras personas a encontrar un camino coherente con ellas mismas en sus empresas y en su día a día.

3 Comments

  • Una cuestión desagradable en referencia a este tema suele ser en mi caso la comparación con otra gente. Es algo que he vivido desde pequeño: mira lo bien que se lo monta este, o mira como lo hace el otro. Es la forma en la que yo he sentido que me exigian encajar. Sin embargo lo peor llega efectivamente de tus seres más cercanos y queridos. En el actual trabajo que desempeño, que no va a durar más de dos meses, mi propio padre comentó, estoy seguro que sin querer, que si me habían escogido a mí, habría que imaginar como eran los otrxs candidatxs. Toda una heridita que aún resuena.

    Pau 06.05.2016
  • Yo sigo con esos conflictos…pero ya no doy explicaciones.para mi familia y algunas parejaa soy una inestable pero yo se que sigo buscando mi camino mas alla del tener una casa un coche o formar una familia.tb me dineron q estudiando periodismo no iba a llegar a ningun lado y que era demasiado idealista…pues me encanta serlo y los “hombres grises” no siempre son tan felices…sigue orientandonos alina.un beso

    silvia 07.05.2016
  • Me ha pasado durante mucho tiempo; hoy creo que es el mundo el que está al revés, no los que no encajamos. Aprendo cada día a escuchar sin dar explicaciones de quién soy o qué cosa hago. A veces entro en la trampa y respondo preguntas que ya su formulación está fuera de lugar y es cuando me empantano, pero la idea es que eso suceda cada vez menos hasta que no suceda más. Al ver como otros, los que justamente te cuestionan, se han alejado tanto de hacer lo que aman, yo me siento una privilegiada, Esto de poder ser cada tanto alguien nuevo es una maravilla, yo lo disfruto mucho y siento una gran gratitud hacia la vida, y ahora también me voy enterando que no soy la única, que somos muchos 🙂 Con respecto al tópico, recordé un comentario de una amiga hace muchos años: yo me encontraba viviendo en una ciudad grande y editaba una revista de arte y cultura y tocaba la batería en un grupo de música, entre otras cosas. Me reuní con esta amiga de la escuela que cuando le conté lo que estaba haciendo me dijo “qué desperdicio, con tu inteligencia podrías haber sido ingeniera o bioquímica”, probablemente quiso hacerme un halago? Recuerdo que me ofendí pero no le dije nada, me había dejado sin palabras! Yo estaba tan entusiasmada con mis proyectos!

    María Zeta 14.05.2016

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