Individualidad diagnosticada

En los meses que llevo investigando las Altas Capacidades y la Multipotencialidad, he podido observar una cosa que me preocupa: casi toda la información se encuentra en páginas de psicología o de terapias infantiles. Hasta los términos son preocupantes, ya que se habla de diagnosticar las altas capacidades y se recomienda que dicho diagnóstico (al menos en infantes) lo lleve a cabo un equipo clínico. Para las personas adultas que sospechan ser de altas capacidades, también existen test y pruebas que determinan si de verdad lo son.

Yo personalmente lo encuentro humillante, sospechoso y muy preocupante.

Humillante porque no somos casos clínicos, sino personas, y normalmente bien inteligentes. A cualquiera que sea de altas capacidades y/o multipotencial le basta con leer la descripción de las características comunes para identificarse en ellas y comprender su vida bajo un nuevo paradigma. Y también porque la alternativa no queda muy clara: si no pasas un test normativo, ¿qué eres? ¿Un fraude? ¿Un fracaso andante que se ha creído especial? Gracias,  pero ya es más que suficiente con las dudas y el autosabotaje que nos imponemos sin la ayuda de nadie.

Preocupante porque ya está comprobado que, en esta sociedad normativizada, cualquier cosa que se aleje de las normas establecidas es susceptible de ser patologizada: a nadie se le diagnostica la normalidad…

Y sobre todo me preocupa que este enfoque desde la psicología constituya un obstáculo para que las personas adultas con altas capacidades se acerquen a investigar estos conceptos. Y lo entiendo, yo misma había oído muchas veces los términos (en bocas de progenitores preocupados y/o orgullosos) y había intuido que eso mismo me había pasado a mí en la escuela. Sin embargo, siempre sentía cierto rechazo hacia el tema: no tenía ningún deseo de ser diagnosticada de nada.

De hecho, la mayor parte de la información que me ha servido en esta búsqueda proviene de otras personas multipotenciales y no de especialistas. Y es eso mismo que pretendo hacer con este blog: yo no soy psicóloga ni pienso que haya que diagnosticarnos, quiero que te sientas en casa y entre iguales.

Indicadores de la salud social

Tengo una profunda sospecha de que hay que identificarnos para poder tratar con nosotr@s en vez de cambiar los sistemas de educación o empleo.

Dicen que no es síntoma de salud estar sano en un sistema enfermo y yo creo que las personas con altas capacidades por alguna razón nos negamos (a nivel físico) a participar de éste. Si lo miramos desde este punto de vista, las criaturas con AC no necesitan educación especial: es que nuestro sistema educativo es inhumano y en realidad no es bueno para ningún infante. ¿O de verdad piensas que es síntoma de correcto desarrollo ser capaz de concentrarse durante interminables horas en cosas aburridas (con la cantidad de estímulos que se reciben hoy día) y luego repetir con éxito esas mismas cosas aburridas para pasar unos test que presuponen que tod@s somos iguales?

Vivimos en un mundo de sustitutos: la alimentación nutritiva ha sido sustituida por comida basura, la cultura por televisión, las preguntas y la curiosidad por exámenes y títulos, los ritmos naturales por el silbato de la fábrica o del colegio, el sufrimiento por la injusticia por drogas analgésicas… La universidad se ha convertido en un criadero de trabajadores, los oficios han sido sustituidos por elaboración en cadena donde una persona solo controla una pequeña parte del proceso, el trabajo ha sido sustituido por empleo.

Las personas que por alguna razón no sabemos o no podemos adaptarnos a esta gran burbuja de plástico normativizada, corremos el riesgo de ser diagnosticadas con un montón de términos nuevos que se inventan cada día. Si consigues buena puntuación en el test, eres especial; si no, tienes algún síndrome o déficit – nunca es el sistema.

Puede que nuestra forma de ser, por muchos problemas que nos cree, sea lo que nos salva de ser absorbidos por el insaciable apetito de la bestial “normalidad”. Pero no nos olvidemos que todos los seres humanos tienen derecho a ser individuales, creativos y a vivir una vida plena; un derecho que se les arrebata desde el primer día en la escuela.

No quiero meterme en sitios que no manejo: no pretendo decir cómo debería llevarse a cabo el proceso de identificar a las niñas y niños con Altas Capacidades. Estoy segura de que las personas involucradas están poniendo mucho empeño para que las cosas se hagan de la mejor manera posible. Sin embargo, yo no quiero reforzar este enfoque, sobre todo en personas adultas: aunque mis artículos se dirigen a personas multipotenciales, lo que me motiva es una invitación a repensar los conceptos de vocación, productividad, utilidad, servicio, energía, creatividad y valores de vida.

Por eso aquí no encontrarás test de CI ni pruebas de diagnóstico: si te sientes identificad@ con lo que cuento, es más que suficiente para que hablemos de otras maneras de vivir.

Un abrazo.

1 Comment

  1. Patricio
    18 febrero, 2017 - Responder

    Es importante esto que comentas.

    A mi me preocupan los niñ@s, tengo un@ de 10 años.

    Todavía no entiendo porqué debemos ir al colegio a sentarnos durante horas, justo en una época de la vida donde lo que tu cuerpo y mente dicta es la exploracion, el movimiento, tu cuerpo esta tan repleto de energía que casi explota, esa energía sólo quiere salir.

    Y, cuando ya somos adultos la cosa cambia, preferimos estar más tranquilos, quizás, hasta sentarnos y escuchar a otros hablar y hablar de teorías, y otras yerbas.

Drop a comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *