Confía en los procesos

Pequeños y brillantes pedacitos surgen de la oscuridad cuando de repente miras a tu vida: ¿cómo diablos he llegado hasta aquí? Lo que valió la pena no siempre es lo que pensaste que iba a serlo: experiencias aisladas, callejones sin salida, la sonrisa de un extraño, momentos de sentirte tan perdida que ya no sabías ni tu nombre… sostienes esos pedacitos con asombro: “¿Qué debería hacer con ellos? ¿Son ellos Yo? ¿Hay algo más? ¿Me definen?”

La vida es como una pintura abstracta: capas sobre capas, algunas partes para siempre enterradas debajo de nuevos colores, otras imposibles de tapar por mucho que lo intentes. Lo que parecía un error a menudo se revela como la parte más hermosa del cuadro. Cuando pintas, y cuando vives, no sabes el resultado final, confías, luchas, pones un pie delante del otro con fe ciega de encontrar suelo sólido.

Que estés aquí no es un accidente. No trates de ver todo el cuadro, pues conseguirlo significaría la muerte. Confía en el proceso, lleva tus pedacitos de colores con cuidado, pues ellos son todo lo que tienes. Toma tus decisiones con valor, pero no esperes que éstas te definan; es muy probable que lo que te defina en diez o veinte años sea algo totalmente diferente.

Inspira a fondo cada experiencia, cada dolor y duda, cada caricia y mirada amorosa, para que puedas encontrarlos más tarde, brillando en la oscuridad del pasado.

Si no sabemos lo que será importante para convertirnos en nuestro futuro Yo, entonces todo es igual de importante. Entonces nada es importante. Entonces el miedo no tiene sentido.
Hasta pronto

Mi cabeza siempre está llena de ideas y mi camino es seguir a mi corazón. He pintado desde que soy pequeña, aunque pasé muchos años dedicándome a otras cosas. Retomar la creación artística ha sido como volver a casa; una casa a la que te invito. Además del arte, me apasiona la creatividad como objeto de observación, y he dedicado mucho tiempo a entender los ciclos creativos, así como los bloqueos y las creencias que nos limitan. Ahora comparto mis ideas en los talleres que imparto. La coherencia es otra de las cosas que tengo siempre presente. La coherencia entendida como el valor de vivir acorde con mis propios valores, de tener una voz particular, de permitirme en vez de obligarme. Además de aplicarme el cuento y contar mi experiencia en mi blog, ayudo a otras personas a encontrar un camino coherente con ellas mismas en sus empresas y en su día a día.